Fue un torneo que arrancó de menor a mayor para el equipo que alternó victorias y derrotas pero siempre demostrando ser competitivos.
El joven Bautista Latorre tuvo una destacada participación en el Torneo Provincial Sub-18 de vóley, representando a Azul Vóley, en una competencia exigente que reunió a algunos de los mejores equipos de la provincia.
El certamen comenzó con un rendimiento de menor a mayor para el conjunto de Azul, que a lo largo de la fase inicial mostró carácter y capacidad de recuperación, alternando victorias y derrotas, pero manteniéndose siempre competitivo ante rivales de gran nivel.
En la etapa de grupos, el equipo debió afrontar partidos muy intensos. En su debut sufrió una derrota por 3 a 1, en un encuentro parejo donde, pese al resultado, dejó buenas sensaciones en el juego. Sin embargo, supo reaccionar rápidamente: en su segunda presentación logró una importante victoria por 3 a 1 frente a Cedetalvo de Mar del plata, mostrando solidez colectiva y una mejora notable en su rendimiento. Más tarde, volvió a enfrentar un duro compromiso ante Carmen de Areco, donde cayó nuevamente, cerrando así una fase clasificatoria con altibajos pero con aprendizajes importantes.
Lejos de bajar los brazos, el equipo en el que milita Latorre encaró la recta final del torneo con determinación. En los partidos de definición por posiciones, logró dos triunfos consecutivos en sets corridos (2-0), superando primero a Alianza de Pergamino y luego a Trenque Lauquen. Estas victorias no solo reflejaron el crecimiento del equipo a lo largo del torneo, sino también su capacidad para sostener el nivel en momentos clave.
Con estos resultados, Azul Vóley finalizó en la novena posición de la tabla general, un logro meritorio teniendo en cuenta la competitividad del torneo. Además del resultado deportivo, la experiencia dejó un balance positivo para el plantel, destacándose el compromiso, la evolución del juego y el aporte de jóvenes como Bautista Latorre, quien continúa sumando rodaje y experiencia en competencias de alto nivel.
Sin dudas, este tipo de torneos representan una oportunidad clave para el desarrollo de los jugadores, que no solo compiten, sino que también fortalecen valores como el trabajo en equipo, la disciplina y la superación constante.



