La jornada comenzó con dinámicas grupales orientadas al fortalecimiento de la confianza entre los integrantes, resaltando la importancia del trabajo en equipo, el apoyo mutuo y la seguridad que debe existir entre compañeros al momento de intervenir en situaciones críticas.
Además, se realizó un ejercicio de respiración guiado a través de una meditación, brindando herramientas para que el bombero aprenda a controlar su respiración en situaciones de emergencia. Se destacó la importancia de esta técnica para disminuir los niveles de ansiedad, estrés, miedo y preocupación, tanto en el propio interviniente como en las personas afectadas por una situación crítica.
Posteriormente, se desarrollaron los contenidos teóricos de la capacitación, abordando el Triage Psicológico, su definición, utilidad y la clasificación mediante el sistema de colores aplicado a las víctimas, analizando además la intervención adecuada del bombero y los objetivos específicos de cada categoría.


También se trabajó sobre el autocuidado y el estrés del interviniente, profundizando en qué es el estrés, sus diferentes tipos y los factores de vulnerabilidad que pueden afectar al personal de emergencias. Asimismo, se destacó la importancia de la preparación integral del bombero, contemplando los aspectos técnicos, tácticos, físicos y psicológicos.
Como parte de la capacitación, los participantes realizaron una autoevaluación del interviniente y repasaron conceptos vinculados al Defusing y al Debriefing, comprendiendo sus objetivos y su importancia dentro de la atención y contención del personal que participa en incidentes críticos.
La capacitación estuvo a cargo del Ayudante Mayor José Ariel Valenzuela, integrante de la Auxiliar de Psicología de la Emergencia.


