En un cilindro sin público y embarrado por la gran cantidad de lluvia, donde todo se asemeja a un entrenamiento, el equipo de Costas no encontró seguridad y mostró la peor cara defensiva.
La Academia volvió a mostrar falencias defensivas y terminó perdiendo un partido que había comenzado ganando a los 4 minutos del primer tiempo por el gol de Santiago Sosa, pero que rápidamente Botafogo logró empatar en una jugada desafortunada. Colombo rechazó de cabeza, la pelota rebotó en el autor del gol albiceleste y habilitó sin querer a Arthur Cabral, quién se fue cara a cara con Cambeses y empató el partido. A partir de ahí Racing intentó reponerse a través de su juego caracterisco, explotar las bandas y centrar a un maravilla que viene errando mas de lo que convierte. Y en una de esas jugadas Botafogo salió de contra a través de Barboza y encontró muy mal parado a Colombo y Pardo, por lo que Junior Santos no desaprovechó y adelantó a la visita 2-1 en el marcador.
Así y todo, Racing es un equipo que va al frente, jugando bien o mal puede generar una situación de gol en cualquier momento. Y es así que llegó, más allá de sus errores, al merecido empate, Cannavo fue al fondo y asistió a Maravilla Martinez que la empujó debajo del arco.
Y cuando parecía que todo terminaba en igualdad, el golpe duro llegó sobre el final. Tras alcanzar el empate, Racing no pudo sostener el resultado y terminó recibiendo el gol de Botafogo a través de Danilo a los 94 minutos. Si bien hubo una cuota de mala suerte, lo cierto es que el equipo estaba mal parado desde el inicio de la jugada, que se generó a partir de un lateral.
Llegó el final y Racing volvió a perder un partido increíble, en que quizás no lo merecía. Pero al igual que en los partidos Ante Independiente y River se notaron errores claros. Incluso dentro del campo, los propios jugadores lo reconocieron: Sosa señaló la necesidad de estar más atentos, de no perder pelotas simples ni mostrar debilidad en acciones que parecían de fácil resolución.

Más allá de lo que ocurrido en defensa, también hubo oportunidades en ataque que no se concretaron, lo que terminó inclinando la balanza a favor de los brasileros. Porque en el fútbol, los detalles hacen la diferencia, y Racing hoy los pagó caros.
El albiceleste atraviesa un momento complejo, en el que el margen de error se achica tanto en la Copa de La Liga como en Sudamericana, donde debe empezar a ganar partidos denominados «finales» si quiere avanzar de fase. Para colmo, no cuenta en esta competencia con su público local, una fortaleza a la hora de jugar estos partidos.



